¿Qué beneficios tiene vivir más?
La población mayor de 65 años en España supera hoy los 10 millones de personas. Aproximadamente representa el 20% del total de la población, como en el resto de Europa. Tiene una tendencia creciente. En algunos países como Italia, Portugal, Finlandia y Alemania ya supone el 22%. Sin embargo, la población menor de 16 años en España se sitúa aproximadamente en siete millones de personas, este año hay 80.000 niños menos que hace dos años. Representa la infancia un 13 % del total, una cifra inferior a la media mundial 25% y que evidencia el envejecimiento progresivo.
Vivir más es una suerte, que nazcan menos niños es una pandemia, es la nueva normalidad demográfica. Pero esta realidad social tiene también una cara mable. Porque la longevidad además de ser un factor positivo personal, que alarga el tiempo de vida individual, también estabiliza el sentido histórico al prolongar aquello que permanece y estructura la vida, las vigencias sociales.
En esta época de grandes y rápidos cambios tecnológicos, que conllevan transformaciones sociales constantes, esta nueva estabilidad, que puede promover la longevidad personal, es un factor enriquecedor a tener en cuenta, es una herencia en vida.
¿Qué sabiduría tienen hoy nuestros mayores? ¿Qué les importa? ¿Qué nos aportan? Esta es la nueva herencia social. El número de abuelos que buscan a sus nietos a la salida del centro escolar, les cuidan, les dan de merendar, les ayudan con los deberes, es importante. Pero si les encerramos en residencias apartadas, más de medio millón de mayores viven hoy en España en residencias, impedimos la transmisión de su herencia vital.
“Lo que heredaste, conquístalo para poseerlo”, decía Goethe. Sigue siendo un buen consejo.
Leticia Escardó

