Equinoterapia

Montar a caballo ayuda a rehabilitar distintos trastornos

Equinoterapia o hipoterapia, tanto monta, pues un término proviene de la raíz latina equus (equino) y otro de la griega hipos (caballo). Hablamos de un tratamiento en colaboración con el caballo, pensado para la rehabilitación de personas con algún tipo de trastorno.

Se trata de un procedimiento terapéutico que aprovecha el movimiento multidimensional del caballo para tratar determinadas afecciones físicas o mentales en niños, jóvenes o adultos.

Es sorprendente su vertiente lúdica, por la que las personas implicadas obtienen resultados positivos, en un entorno natural, emotivo y alegre. El hecho de elegir al caballo no es fruto del azar, ya que estos animales son sociables, emocionales, sensibles, y capaces de comprender el lenguaje de los gestos.

Los siguientes puntos, te ayudarán a comprender un poco más la esencia de esta terapia:

La equinoterapia aprovecha el movimiento de vaivén del caballo para estimular los músculos y articulaciones de los pacientes.

Este tratamiento induce a los participantes a adaptarse y responder de manera activa a los estímulos y sensaciones provocados por el trote del caballo, como estirarse, relajarse y ganar destreza en la coordinación y el equilibrio.

Las sensaciones musculares y sensoriales engloban todo el cuerpo del paciente.

Mejora el equilibrio y la movilidad en niños, jóvenes o adultos con algún grado de parálisis.

Favorece el progreso en el terreno de los trastornos de comunicación y comportamiento en personas que tienen dificultad de adaptación social.

La temperatura del caballo, de 38º, ofrece un aspecto sensorial extraordinario, ya que, en casos de nerviosismo del paciente, puede relajarse tumbado sobre su grupa o lomo.

Los caballos empleados deben ser domados de forma natural, para asegurar la seguridad y confianza en ellos.

La equinoterapia supone una gran ayuda para superar los miedos y conectarse con el medio natural.

Es un proceso con una secuencia terapéutica, basada en una evaluación, para conseguir unos objetivos adecuados a cada caso en particular.

La equinoterapia ayuda a mejorar la capacidad de atención y concentración, promueve el pensamiento preoperativo y permite desarrollar el respeto, la responsabilidad, la constancia y el amor hacia los animales.

 

La terapia con caballos proporciona beneficios a nivel emocional y cognitivo en pacientes con alteraciones psíquicas y físicas. Se han reportado éxitos terapéuticos importantes en niños con trastorno de Asperger o con Síndrome de Rett.

En todos los casos, es un tratamiento que complementa a otros, nunca los sustituye. No debe considerarse como una opción aislada sino como parte de un conjunto de acciones terapéuticas dirigidas a neutralizar la discapacidad, aumentando el desarrollo de los potenciales residuales y generando nuevas capacidades.

Influye a través del movimiento en el desarrollo de la postura, el equilibrio y el tono, facilitando el aprendizaje motor e inhibiendo patrones asociados de movimiento. Al ser una actividad al aire libre, en contacto directo con la naturaleza, realizada en espacio abierto, tiene un efecto favorable en la esfera psicológica y emocional del paciente, que con frecuencia fruto de la discapacidad se ve limitado a realizar actividades de este tipo. La equinoterapia usa tres agentes: el profesor, el alumno y el animal, el caballo es y figura como agente principal.

La equinoterapia es una forma de trabajo integral y complementaria de rehabilitación, educación y reeducación para las personas con necesidades especiales, que procura su mejor calidad de vida y favorece su inclusión en la sociedad.

La equinoterapia no es un aprendizaje de la equitación, es una terapia desarrollada para mejorar los aspectos físicos, psicológicos, educativos y sociales del paciente.

 

Más información sobre algunos centros de equinoterapia en:

https://jamesenye.com/