Miriam Fernández, Actriz

 Miriam Fernández, actriz principal de la obra

 

Al nacer los médicos le diagnosticaron una parálisis cerebral que le impediría andar. Sin embargo su fuerza de voluntad, su optimismo y el apoyo de su familia han hecho que hoy camine con la ayuda de un andador. Además, esta parálisis cerebral no le ha impedido alcanzar su gran sueño: ser cantante y actriz.  También le entrevistamos en uno de los ensayos, rodeada del resto de actores.

 

Miriam, cuéntanos de tu papel en esta obra

Soy la abuela, me marcan mis arrugas y me ponen pelo blanco.

¿Cómo empezó tu afición por la actuación?

Yo desde pequeña canto, llevo siendo cantante muchos años y doy conferencias de motivación Empecé en 2014 cuando Atresmedia y Globomedia becaron a una serie de actores con discapacidad para hacer un curso, y de esos 12 que becaron, 2 nos quedamos en la compañía de Blanca Marsillach y empezamos a hacer muchas obras de teatro por toda España. La gente me pregunta qué prefiero, si teatro, música, o dar conferencias, y digo que no puedo elegir porque desde que elegí la interpretación, también me ha enamorado. Que surjan proyectos nuevos y además tan bonitos como este, son un reto muy grande, y muy bonito, es muy enriquecedor en muchos aspectos, yo me he tenido que documentar mucho acerca de la enfermedad, visitar residencias, conocer físicamente las diferentes fases de la enfermedad, poder ver como es una mirada perdida, fue algo duro pero muy bonito.

Es decir que el papel te lo has trabajado a fondo….

Fue duro pero muy bonito, es un reto porque creo que del elenco soy la actriz que más se separa corporal, físicamente de la edad del personaje….el andador lo llevo de serie lo que ya es un punto (ríe) y es muy bonito, el reto más grande que he tenido hasta ahora. Es verdad que hemos estrenado otras obras en La Latina, en teatros muy grandes, pero esto supone un reto muy bonito, y además es una obra que tiene mucho mensaje. El teatro es una herramienta muy bonita y muy potente para cambiar la sociedad, y el hecho de poder hacer lo que me gusta y encima con mensajes tan bonitos como este es un doblete. Yo no concibo el teatro sin esa labor social, y lo tiene todo

Incide un poco más ¿Por qué el teatro tiene que tener esa función social?

Porque debe ser un reflejo de la sociedad, la sociedad ya es diversa y el escenario tiene que ser ese reflejo. Yo lucho entre otras cosas por la normalización de las personas con discapacidad en escena; el teatro tiene que contar algo, tiene que intentar por lo menos remover conciencias, una de las cosas que tiene que tener es que la gente vaya a verlo y no salga igual que entró, y yo creo que esta obra tiene muchos ingredientes para hacer que eso sea realidad y eso es lo más bonito de ser actor o actriz, el hecho de poder dar vida a una historia y que esa historia haga reflexionar a la gente y removerse.

Resultado de imagen de miriam fernandez

¿Y a ti personalmente qué es lo que más te enriquece del teatro?

Es un reto poder meterme en otras personas, entender por qué le pasa lo que le pasa, y saber de donde viene, a donde va, para poder empatizar. Hay una cosa que me ocurre y es que siento debilidad por la tercera edad y entonces el poder dar vida a Lucia en este caso es muy bonito, y también aprendo un montón de mis compañeros, yo he tenido la gran suerte de salir de un curso de interpretación de un año, y ese curso me dio lugar a poder trabajar directamente en una compañía teatral. Hay gente que lleva muchísimos más años, y yo estoy aprendiendo mientras trabajo, me intento empapar de todo lo que me puedan enseñar mis compañeros porque creo que en esta profesión hay que tener mucha humildad; creo que nunca lo sabes todo de ninguna profesión y de actor menos.  Qué cantidad de recursos, de formas de llevar a cabo ciertas cosas; hay que empaparse también de los niños, de esa ilusión, ese nerviosismo que no se debe perder nunca. De todos siempre se puede aprender algo, el equipo que nos hemos juntado son extraordinarios. (aplauden todos, que están junto a ella).

¿Te gustan los aplausos?

Eso es un poco alimento del actor pero no los aplausos como tal, yo como espectadora cuando aplaudo es porque algo me ha pasado por dentro, en ese sentido sí me gustan porque de alguna forma el público te está diciendo que lo que acabas de hacer le ha movido algo. Los aplausos por los aplausos no, pero eso sí. Lo veo mucho y lo capto cuando doy conferencias; cuando salen los aplausos luego te lo dicen por algo especial que has dicho. Es el feedback real de que algo está gustando. Por eso entre el audiovisual y el teatro, aunque con el teatro no nos hagamos ricos, pero nos hacemos ricos de otras maneras, el teatro es como más vivo, más real.