Rebeca Cobos

Aprendiendo a saltar la barrera del miedo

Coraje frente al agresor es la receta de la obra “Dear Darwin” que teatro del Canal ofrece en Madrid en estreno mundial. Terapia del arte en estado puro frente al acoso escolar. “La Terapia del Arte” entrevista a su directora, coguionista y coproductora: Rebeca Cobos.

Pasión y visión se unen con firmeza en la dirección de la obra que Rebeca Cobos estrena en Madrid. Rebeca Cobos (RC) ha coescrito el guión de “Dear Darwin” que sostiene en la mano mientras apunta con su izquierda, las subidas y bajadas de sonido, los cambios de luces, las entradas en el escenario.

– Perdona la interrupción. Se alza su voz firme, educada y bien timbrada: “Once again¡ Please”. Porque la obra está escrita en inglés y la compañía es del Reino Unido. Rebeca es también la coproductora de esta obra que durante los próximos 10 días verán 7.000 adolescentes. Después de cada sesión está previsto un coloquio, los centros escolares se han volcado y llenado la sala hasta completar el aforo todos los días. El tema es candente: acoso escolar, ciber acoso y pandillas.

IMG_20140412_093641Rebeca Cobos explica el guión: «Un chaval recibe un premio por una aplicación que se ha inventado para regar las plantas. Y sube el premio a su perfil de Facebook convencido que le lloverán aprobaciones. Pero no. Comienza el ciber acoso por todos los medios. Entonces el chaval acude a una pandilla de mayores para pedir amparo. Se equivoca.»

-Baja el volumen aquí. Suave. Repetimos? Perdona las interrupciones.

(A mi me maravilla que en medio del caos inmenso que es un ensayo Rebeca Cobos pueda contestar a las preguntas de “La Terapia del Arte” con la misma seguridad, suavidad y firmeza con que solicita mas luz, menos sonido, mezclar, subir la batería del escenario. Volver a repetir el salto).

¿Por qué has elegido este tema?

– Porque yo de pequeña he sufrido acoso escolar. Fue grave. Yo trabajé en una serie de TV “Compañeros” y era terrible el acoso, porque si me venia a buscar el coche de la productora al centro malo, pero si tenía que salir antes, era peor. Me tuve que cambiar de centro y tuvo que intervenir la policía. Incluso con bromas puedes sufrir, aquello fue incrementándose. Entonces pensé “si hubiera mas gente, más jóvenes que se plantaran, no habría acoso”. Y este tema quería que fuese tema de teatro, he entrevistado a muchísima gente para poder escribir sobre este tema del acoso y de las bandas. Lo peor en el acoso es la soledad, la soledad es muy difícil de superar para un adolescente. Así que en el primer grupo que te abre puertas, aceptas, entras. Pero salir de una banda es muy difícil.

– Sin destripar la obra, ¿nos puedes decir como termina el chaval?

– Sale bien, pero sufre. La lección de la obra es mostrar la necesidad de saber ver mas allá de la apariencia. Porque la banda le exige que acose a su mejor amigo, entonces el chaval reacciona. Se planta y decide evitar el chantaje. Saltar la barrera del miedo.

– ¿A quien acude?

– Al psicólogo del centro y a su madre. La madre es fundamental. Está presente en toda la obra. El chaval tiene que decidirse a ser él mismo, no dejar que le cambie la banda, no perder su autenticidad. Porque perder tu mismidad es de perdedores, es lo que quiere la banda, mimetizarte con el entorno como las plantas que se viste de animales y los animales que se disfrazan de plantas.

REBECA COBOS 2– Viéndote actuar hoy, ¿no parece que el acoso te hiciera mucho daño?…

– Sufrí mucho. Pero salí adelante gracias a mis padres y a una psicóloga y a la policía. Salí adelante y seguí siendo actriz. Pero como lo que me gusta de verdad es crear, ahora me gusta más escribir guiones y producir y dirigir. Ser tu misma, marcarte tus propios límites, ¡poder hacer en libertad es increíble¡. Trabajo en Londres, la compañía es del Reino Unido, pero aquí en Madrid esta es la tercera producción que traemos, hemos tenido mucho apoyo del Canal. Y la respuesta a esta iniciativa por parte de los centros escolares ha sido excepcional.

– ¿Crees que en el acoso hay un elemento de envidia?

– En mi caso lo hubo, casi seguro, pero en otros casos puede ser por bromas, por reírse. Por chantaje. En “Dear Darwin” también la envidia es un elemento fundamental pero no el único. Y en la obra el mensaje final es claro : hay que saltar la barrera del miedo

Entre el 24 y el 31 de enero, en los Teatros del Canal de Madrid «Dear Darwin»

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