Entrevista con Marcela Ruggieri

Marcela Ruggieri es profesora de piano. Ha tenido una hija Julieta que ha muerto recientemente tras una larga enfermedad para «sanar su alma» ha escrito Julieta… tu vida, mi historia…

¿Cómo y cuando comenzó la enfermedad de tu hija?

Tenia 25 años cuando quedé embarazada de Julieta. Ya tenía una beba de 9 meses, Tatiana. Un día,  haciéndome controles ecográficos , me hicieron repetir una ecografía , ya que las medidas de su cabecita no era proporcional a su cuerpo ,con una mínima diferencia.  Repetí la ecografía al mes, y me aseguraron “que estaba todo bien”.

Entonces no había los estudios modernos que hay actualmente y que pudieran darnos un verdadero diagnostico. Julieta nació por cesárea, a término y a pesar de creer que estaba todo bien, allí comienza esta historia.

Detectaron en su cabeza sus huesitos separados y el perímetro cefálico mayor, apenas, que lo normal. Una hidrocefalia por un quiste subaracnoideo en el hemisferio derecho. “Es una malformación congénita cerebral severa”. Más adelante, con la realización de nuevos estudios, su diagnóstico fue más complejo:  Agenesia de cuerpo calloso.

¿Te hizo sufrir la noticia primera y el conocimiento de su enfermedad?

img-20150101-wa0028Sufri mucho porque desde el primer día de vida de  July porque me separaron de ella, hubo que trasladarla con urgencia con su papa, al lugar indicado para tratarla. Y operarla. Vivimos mucho tiempo en clínicas, hospitales y con mucha incertidumbre, ya que nadie podía asegurarnos nada, ni del presente ni del futuro.

¿Has sentido estos años de su vida cómo una cruz?

Sentí muchos sentimientos encontrados porque no podía entender cual era la enseñanza de algo tan difícil: ver tanto sufrir a un hijo.

Ni los médicos estaban preparados para tratarla y contenernos.  Ha sido una historia muy intensa. Pero nunca baje los brazos a pesar de pasar por distintos momentos muy difíciles y por  distintos estados  de animo. Estuve siempre muy contenida por mi compañero de vida, mi marido.

¿Qué has aprendido con Julieta a tu lado?

Con July aprendí a sobrevivir a los peores momentos que una madre puede atravesar, a valorar las cosas, la vida, a diferenciar lo verdaderamente importante.

¿Sientes que la escritura te ha ayudado a vivir?  

Nunca imaginé que podría escribir. Pero hace mucho tiempo que sentí la necesidad y fui encontrando a gente que ordenaba mis testimonios y hacer de esta necesidad una realidad. Rearmar su vida, me ha sanado el alma.

Quizá pueda ayudar a gente que lo necesite con este testimonio de vida.

No fue casualidad que empecé a escribir hace un año y llegando al final del libro, Julieta se apagó para siempre.

¿Desde cuando sentiste vocación de escritora?

26-2No soy escritora. Mi pasión por el arte pasa por la música. Toco el piano desde chica y me ayuda a canalizar emociones. Escribir es algo nuevo para mí, impensado, pero necesario.

Cuéntanos un día en tu vida diaria…

Un día de mi vida: me levanto temprano y voy al jardín a trabajar. Soy maestra jardinera y profesora de música.  Actualmente, mi función es de secretaria del nivel inicial de un colegio. Por la tarde, cuando regreso, meriendo con mi hija más chica y la llevo a realizar algunas de sus actividades. Quisiera retomar alguna actividad física para mi bienestar. Espero a mi marido para compartir un rato con unos mates hasta la cena. Llevo una vida tranquila, necesito estar en mi casa con mis hijos y en familia. Tengo proyectos con el libro, difundirlo y me encantaría trabajar en estimulación temprana con bebes.

¿Qué planes de futuro sueñas?

Sueño con viajar, pasear, tocar el piano donde pueda, disfrutar de mis hijos,  y tratar de vivir momentos felices, de aprender a disfrutar, a pesar de sentir tanta angustia, y entender que July ya no sufre mas y que tuvo una gran familia , que la atendimos con todo el amor del mundo. Que a pesar que no podía decirme que sentía, llevo en mi corazón su última sonrisa.